La mara de Cupertino ya tiene fecha para soltar la sopa. Este 8 de junio, durante la clásica WWDC enfocada en los desarrolladores, Apple va a mostrar oficialmente con qué juguetes nuevos viene el iOS 27. Todo suena muy chivo para cuando la actualización empiece a caer por septiembre, pero la realidad es que a varios usuarios les va a tocar ver la fiesta desde afuera.
Como ya es costumbre cada vez que el sistema cambia de número, toca ver a qué teléfonos mandan a la banca. Los últimos chambres que salieron en la red china Weibo, gracias a un filtrador, apuntan a que por segundo año consecutivo Apple va a dejar sin soporte a cuatro modelos viejos. Si ahorita andás corriendo iOS 26 y tenés un iPhone 11, un 11 Pro, un 11 Pro Max, o el iPhone SE de segunda generación, fijate que hasta ahí llegaste. Se va a necesitar por lo menos un iPhone 12 para que te corra el iOS 27.
Ojo, que esto no significa que tu teléfono se va a arruinar de un día para otro. Apple va a seguir tirando parches de seguridad para el iOS 26 en esos modelos para que no te vayan a fregar con algún virus, pero de funciones nuevas, olvidate.
Un iPad que pesa más que una promesa
Y mientras unos teléfonos van de salida, hay proyectos en los laboratorios de Apple que simplemente se niegan a colgar los tenis. Hablo del mentado iPad plegable gigante. Hace unas semanas la cosa pintaba yuca; la mara de Bloomberg andaba diciendo que esto se iba a ir pateando hasta el 2028 o 2029 por unos clavos con el peso y la pantalla, y que a lo mejor se quedaba archivado como un prototipo más.
Pero el filtrador Digital Chat Station acaba de darle vuelta a la tortilla y dice que el proyecto sigue vivito y coleando. Al parecer, Apple le sigue metiendo ganas a esta tablet XXL usando la misma lógica de diseño que le quieren poner a su primer celular plegable, el ya famoso iPhone Ultra.
El dolor de cabeza más grande con estas pantallas siempre ha sido esa marca fea en medio donde se dobla. La tirada de Apple es borrar esa línea del mapa, y para eso el iPad gigante usaría el mismo mecanismo de bisagra rebuscado que veremos en el iPhone Ultra. Según cuentan en MacRumors, no están pensando en un iPad normalito que se dobla por la mitad, sino que le tiran a un segmento totalmente nuevo. Imaginate una pantalla OLED de 18 pulgadas fabricada por Samsung. Cerrado, el volado este parecería una MacBook de aluminio sin pantalla afuera. Pero al abrirlo, tendrías un espacio de trabajo brutal, del tamaño de una MacBook Air de 13 pulgadas, puro panel táctil y cero teclado físico.
Suena de toque, pero todavía falta un buen rato para que veamos esto en las vitrinas. Ahorita mismo tienen un problema serio de sobrepeso: los prototipos andan rondando los 1.6 kg. Eso es bastante más pesado que un iPad Pro de los de ahora, y andar jalando eso todo el día en la mochila ha de ser bien cansado. Además, queda la duda de cómo diablos vas a escribir de forma cómoda en ese formato. Si le quitan el teclado, se mete a pelear al territorio de la Mac pero manteniendo la onda táctil del iPad. Por eso es que nadie sabe bien ni cómo llamarle, si es un iPad que se dobla o una MacBook hecha de pura pantalla.
Al final, el pisto es lo que manda y eso podría definirlo todo. Meterle un panel OLED flexible de 18 pulgadas no sale nada barato. Si los componentes no bajan de precio, esta bromita te podría andar costando unos 3,900 dólares. A la par de eso, el iPhone Ultra (que según dicen llegaría en otoño junto con los iPhone 18 Pro y Pro Max, trayendo una pantalla de 5.5 pulgadas cerrado y 7.8 abierto) hasta va a parecer una ganga.

