Hubo un tiempo en el que veíamos a Realme simplemente como la marca secundaria de OPPO. Si te ponías a analizar sus celulares de gama alta y los comparabas con los de su hermano mayor, las diferencias saltaban a la vista. Este es el primer año en el que dudaría seriamente al afirmar que el OPPO Find X8 Pro, un equipo casi gemelo, sea una mejor compra. La compañía ha lanzado el Realme GT7 Pro, el mejor teléfono de su historia y, sin duda, una de las propuestas más sorprendentes de la temporada, la cual viene acompañada de un sólido hermano de gama media, el Realme 16 Pro 5G.
El rey absoluto de la autonomía
Lo que han logrado con el GT7 Pro es un verdadero espectáculo en cada uno de sus apartados. Estamos hablando del primer celular de gama alta con el que se logran tres días completos de autonomía. Esa impresionante batería de 6,500 mAh deja a cualquiera con la boca abierta y, por si fuera poco, viene con soporte para carga súper rápida de 120W.
El rendimiento no se queda atrás. Trae integrado el Snapdragon 8 Elite, el mejor procesador del mercado actualmente, junto a la tarjeta gráfica Adreno 830. Se ofrece con 12 o 16 GB de memoria RAM LPDDR5X y un almacenamiento ultrarrápido UFS 4.0 que va desde los 256 GB hasta un monstruoso terabyte. Todo el sistema corre bajo Android 15 con la capa de personalización Realme UI 6.0, incluyendo conectividad de última generación como WiFi 7, Bluetooth 5.4 y redes 5G.
Diseño refinado y una pantalla que deslumbra
Físicamente, el GT7 Pro muestra un nivel de madurez que se agradece. Tradicionalmente los diseños de la marca solían ser un poco escandalosos, pero esta generación busca agradar a un público mucho más amplio. El módulo de cámaras traseras es grande y voluminoso, aunque mantiene un perfil discreto. Su chasis trasero es de cristal con un acabado que imita al aluminio cepillado; apenas se le pegan las huellas y luce bastante elegante.
Su pantalla AMOLED de 6.78 pulgadas pasa por encima de rivales mucho más caros. Cuenta con una resolución de 1264 x 2780 píxeles, tasa de refresco variable de 1 a 120 Hz, soporte HDR de 10 Bits y Dolby Vision. Alcanza un brillo pico de 6,000 nits y un brillo HBM de 2,000 nits.
El único detalle a considerar es su peso de 222.8 gramos, distribuido en unas dimensiones de 162.5 x 76.9 x 8.6 milímetros. Es un celular grande, y si le pones funda superará los 230 gramos, algo que penaliza un poco la ergonomía frente a la competencia. Pese a esto, al ver el tamaño de su batería, esos gramos de más están completamente justificados.
El apartado fotográfico de este modelo premium incluye un sensor principal de 50 MP (f/1.8), un ultra gran angular de 8 MP y un potente teleobjetivo de 50 MP con zoom de 3x y estabilización óptica. Las selfies quedan a cargo de un lente frontal de 16 MP.
La ofensiva en la gama media: Realme 16 Pro 5G
La estrategia del fabricante no termina en la gama premium. El nuevo Realme 16 Pro 5G llega para dominar su segmento basándose en tres pilares fundamentales: una cámara de 200 megapíxeles, una inmensa batería de 7,000 mAh y una pantalla AMOLED a 144 Hz.
A diferencia de su hermano mayor, el 16 Pro opta por un diseño mucho más práctico y limpio. Su acabado mate ayuda a evitar las molestas manchas de los dedos y se siente muy sólido. A pesar de llevar una batería tan masiva con carga de 80W, el teléfono se mantiene relativamente delgado, facilitando su uso durante horas. La durabilidad es uno de sus puntos más fuertes, ya que cuenta con certificaciones IP66, IP68 e IP69K, un nivel de resistencia al agua y polvo rarísimo en este segmento de precio, ideal para quienes trabajan en exteriores o en el campo. Está disponible en colores Pebble Grey y Orchid Purple.
Fluidez visual y fotografía de alto calibre
La pantalla AMOLED de 6.78 pulgadas con resolución 1.5K es una de las características estrella de este modelo. Los 144 Hz de tasa de refresco hacen que la navegación y las transiciones se sientan exageradamente fluidas. Sus colores son vivos sin llegar a ser una exageración, logrando un contraste excelente. El brillo funciona bien en la calle, aunque los ajustes automáticos pueden sentirse un poco indecisos dependiendo de cómo pegue la luz.
El motor de este dispositivo es el MediaTek Dimensity 7300 Max. Se apoya en hasta 12 GB de RAM, expansibles dinámicamente hasta 26 GB, y almacenamiento UFS 3.1 de hasta 512 GB. El equipo incluye Android 16 con Realme UI 7.0, un lector de huellas en pantalla, conectividad NFC, Wi-Fi 6 y parlantes estéreo que suenan bastante fuerte, a pesar de que los bajos pierden un poco de profundidad al máximo volumen.
Las cámaras se enfocan casi por completo en el sensor principal de 200 MP. Gracias a su estabilización óptica, toma fotos impecables en condiciones de buena iluminación. El módulo se complementa con un ultra gran angular de 8 MP y una cámara frontal de 50 MP.
La marca no escatimó en accesorios. Dentro de la caja, el usuario encuentra el teléfono, un estuche transparente de silicón TPU, manuales, el cubo de carga rápida de 80 watts, un cable de datos USB-A a USB-C y el pincho para extraer la tarjeta SIM. Ambos modelos demuestran que Realme ha dejado de ser una marca secundaria para convertirse en un peso pesado de la industria telefónica.

